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Perdidos en un Mar de Dudas: Padres Primerizos (2)

  • Categoría de la entrada:Infantil
  • Tiempo de lectura:21 minutos de lectura

La semana pasada os hablamos en nuestro blog de la importancia de abrigar adecuadamente a vuestro hijo así como de aquellos aspectos más significativos para alimentarlos bien  y para cuidar de su ombliguito. 

En esta ocasión os vamos ha dar una serie de consejos sobre otros aspectos muy necesarios en la rutina diaria de vuestro bebé, que también tenéis que dominar por tratarse de algo que será muy frecuente a partir de ahora. 

Con ello nos referimos al momento del baño, las cuestiones de “estética” y aseo en general y al cambio del pañal. 

También, y para no olvidarnos de las mamás, vamos a abordar en este artículo una de las “secuelas” más frecuentes del embarazo y el propio parto: las estrías.

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En torno al baño de los bebés también hay mucha disparidad de criterios. Unas opiniones se decantan por que hay que bañarlos todos los días, incluso varias veces, y otras recomiendan que tan sólo dos o tres veces a la semana. 

También habría que decir que alrededor del baño existen muchas propiedades que no siempre se cumplen y que dependen de cada bebé. Con ello nos referimos a las propiedades sedantes, e incluso “hipnóticas”,  que en muchas ocasiones se asocian a este ritual. 

Nuestra opinión es que te bases en el sentido común y sobretodo en la evidencia propia. ¡Prueba y haz lo que veas que mejor le va a tu bebé y a vosotros!

Si que es verdad que bañarlos en exceso no suele beneficiar a la flora bacteriana de su piel y es frecuente que tengan problemas de sequedad por ello e incluso contribuya a ciertas infecciones pero todo depende del bebé y del tipo de productos que emplees para su baño. Una máxima debería ser: “para tu bebé cualquier cosa no vale”.

Estrías postparto

Como sabrás, las estrías son consecuencia de un estiramiento acelerado de tu piel, tanto durante el embarazo como durante el parto, que termina con la rotura de esta.  

Un defecto de hidratación de la misma y ciertos factores hormonales son los ingredientes necesarios para que estas marcas se queden en tu piel para toda la vida. 

Y te digo “para toda la vida” porque las estrías no se quitan una vez generadas pero sí que puedes disimularlas usando los productos adecuados y siguiendo los consejos que te vamos a contar a continuación. 

Has de saber que las estrías no sólo se generan cuando tu piel se estira durante el embarazo sino que también aparecen cuando esta vuelve a su estado original tras el estiramiento inicial, es decir, en el propio postparto. 

Por ello, este momento es el ideal para complementar tus cuidados antiestrías durante el embarazo con productos y recomendaciones que harán que estas señales en tu piel no te atormenten de por vida. 

Durante el postparto, el objetivo es reafirmar la piel y devolverle su elasticidad. Para ello, no sólo tienes que ayudar a la piel a mantener una buena hidratación por fuera con cremas y aceites, sino también por dentro, con la ayuda de una buena alimentación.

Elige alimentos que aporten antioxidantes que ayuden a producir colágeno para contribuir a la elasticidad y firmeza de la piel. En general, debes aumentar el consumo de frutas y verduras, así como cereales integrales y ácidos grasos esenciales presentes en el pescado azul.

También es importante beber suficiente agua. Tienes que seguir la recomendación que tenías durante el embarazo de consumir al menos dos litros de agua al día. 

En cuanto a los productos antiestrías postparto hemos de decirte que podrás encontrar en el mercado una buena variedad con la intención de recuperar la firmeza de tu piel.

Lo más importante de estos productos han de ser sus componentes entre los cuales los más efectivos son algunos como la centella asiática, que actúa estimulando la producción de colágeno, la rosa mosqueta, que es un potente reparador, o los aceites esenciales de jojoba, karité, almendras dulces y sésamo con un inmenso poder de hidratación. 

Los pechos también merecen un cuidado especial en el postparto, ya que al producir leche aumentan muchísimo de tamaño y es cuando aparecen nuevas estrías. 

Igual que con el resto del cuerpo, debes mantener siempre bien hidratada la piel de los pechos, usando productos como los mencionados anteriormente o con cremas específicas para la zona.

El pelo y las uñas

El tema del pelo es algo que no responde, para nada, a una cuestión necesaria que beneficie al cuidado de recién nacido. Habrás oído hablar de niños que nacen sin pelo y de otros que nacen con una enorme “melenita”. En ninguno de los casos es nada preocupante ya que a los que nacen calvos les saldrá en unos meses y a los que nacen con mucho pelo, posiblemente se les caiga en breve y les vuelva a salir. 

De todas maneras, si es algo que te obsesiona, te recomendamos que uses tijeras de punta redonda y que no intentes darle un estilo a la moda tan pronto. 

Algunos bebés pueden manifestar en su cabeza una especie de costra blanquecina, llamada “costra láctea”, que nada tiene que ver con la leche que tomen. 

Es una dermatitis seborreica consecuencia de que sus glándulas sebáceas aún se están desarrollando y que, a no ser que presenten algún tipo de infección, no requieren de un tratamiento específico. 

Con un leve masaje con aceite de oliva, de almendras o de bebé sería suficiente para que desaparezca durante el baño. También existen otros productos concretos para esta costra, que no ha de preocuparte en exceso.  

En cuanto a sus uñitas decir que tampoco existe una edad o fecha límite a partir de la cual se les pueden cortar. Habría que cortarlas cuando estén lo suficientemente largas o afiladas como para que exista riesgo de que al rozarse la cara o sus ojitos con sus dedos puedan hacerse arañazos algo dolorosos y muy vistosos. 

Si ves necesario hacerle la manicura a tu bebé te recomendamos que lo hagas en el momento en el que más tranquilo esté, para que colabore contigo, y que uses tijeras especiales con el fin de evitar clavárselas durante el proceso. 

Los hagas cuando lo hagas te recomendamos que ¡disfrutes del momento!

No hay cosas más delicada y enternecedora que cortar las uñas de una manita tan pequeña e indefensa como la de tu bebé.

El aseo del resto de sus sentidos

En cuanto a sus ojitos, nariz y orejas también hemos de decirte que no requieren de un cuidado especial siempre que no se presenten lagañas, mocos o excesos de cera respectivamente. 

En el primero de los casos has de eliminar sus lagañitas con una gasas impregnada en suero y de dentro hacia afuera. Intenta no usar la misma gasa en los dos ojos y observa que la textura y color de la lagaña no es pegajosa o verduzca. 

Para su nariz sólo te recomendamos que uses unas gotas de suero fisiológico cuando tenga mocos para favorecer que fluya correctamente el aire por sus vías respiratorias. Añádelas lentamente dentro de sus orificios y deja que el moco fluya hacia fuera por sí solo. Si quieres, puede usar ayudas más mecánicas como los sistemas sacamocos de la farmacia pero no son estrictamente necesarios en todos los casos. 

Para sus orejas te desaconsejamos el uso de bastoncillos de manera habitual. Sólo los vemos adecuados cuando observes, desde fuera, un exceso de cera y te aconsejamos que sean bastoncillos con borde de seguridad. De todos modos, con el pico de una toallas fina y suave humedecida sería más que suficiente. 

Cambios de pañal y dermatitis

Los cambios de pañal dependerán de la actividad excretora de tu bebé. Normalmente suelen ser varios al día y lo sabrás cuando tu bebé comience a quejarse o a llorar. No es necesario estar todo el día oliendo o toqueteando el pañal. 

Cada vez que los cambies ten a mano uno limpio y hazlo en un lugar seguro donde tu bebé no se vaya a caer a consecuencia de algún descuido. 

Tanto si tienen “pis” como si lo que tienen es “po po” has de retirar los restos con agua o jabón o, si te resulta más cómodo y práctico,  con toallitas húmedas ultrasensibles. Intenta que el movimiento de limpieza sea de arriba hacia abajo o, mejor dicho, desde sus genitales hasta su ano para evitar así que pequeños restos de estos desechos puedan ser el origen de una futura infección urinaria. 

Si tras su higiene el culete está rosadito y presenta buen aspecto no hace falta hacer mas nada. Ponle su pañal nuevo y listo. Si por el contrario, lo observas enrojecido o incluso con un aspecto parecido a una piel a punto de romperse, aplica en la zona una de tantas pastas al agua que puedes encontrar en tu farmacia y espera hasta el próximo cambio.

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Papis primerizos, con toda esta información es más que suficiente para afrontar con éxito los primeros meses con vuestro bebé en casa. A lo largo del tiempo, os iréis enfrentando a otro tipo de escenarios pero, con paciencia y calma, saldréis airosos de cualquier situación. 

¿Hemos respondido a algunas de las dudas que tenías sobre esta nueva etapa en vuestras vidas?

 

Esperamos que sí y que, tanto con estos últimos consejos como con el contenido de la semana pasada, queden cubiertas la mayoría de las dudas relacionadas con las primeras etapas de vida de vuestros bebés.

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